miércoles, 3 de diciembre de 2008

Estamos leyendo: Tristana, de Benito Pérez Galdós y El beso de la mujer araña, de Manuel Puig

En estos momentos, estas son las lecturas de nuestros clubes de lectura. Si lo deseas puedes realizar comentarios sobre estos libros.


En El beso de la mujer araña Manuel Puig nos ofrece una sucesión de escenas dialogadas entre dos presos recluidos en una celda de Buenos Aires durante la dictadura militar Argentina. Ambos se encuentran en esa situación por distintas causas: homosexualidad y política. En principio, son tan diferentes que no parece que tengan nada que decirse. El activista político rememora su pasado y fantasea sobre su futuro, el homosexual se aferra a una realidad diferente, romántica y soñadora. Sin embargo, la soledad y el miedo a las torturas propician un acercamiento cada vez más íntimo. En la conversación de los presos, Puig lleva a sus últimas consecuencias uno de sus más originales procedimientos narrativos: el empleo de elementos de la cultura pop que remiten al hogar fuera de la celda, al mundo exterior.



Benito Pérez Galdós describe la vida madrileña del siglo XIX en una serie de novelas que él definió como “Novelas españolas contemporáneas”. Tristana, aun siendo una de ellas, no participa de las características comunes del resto de las obras de este ciclo. El Galdós de Tristana está interesado, sobre todo, por la verdad de la persona en su sociedad, y en particular de la mujer en su relación con los hombres. La emancipación de la mujer irrumpe con fuerza a mitad del texto con las palabras y sentimientos de Tristana, una mujer soñadora que fracasará en sus intentos de ser independiente.

4 comentarios:

alfonso dijo...

Tristana es una gran novela, en la que Buñuel se inspiró para hacer una interesante película. Aquí os dejo mi visión de los dos protagonistas de la obra:


TRISTANA


Inocente y virginal joven al principio de la novela, Tristana experimenta una toma de conciencia que hoy llamaríamos de género, al darse cuenta de que se la trata como a un ser inferior, subordinada a los deseos de un padre putativo devenido en amante, y se rebela y sueña e imagina un mundo donde las mujeres se relacionen de igual a igual con los hombres, donde su ansia infinita de aprender no se vea coartada por una educación deficiente, donde exista algo más que el matrimonio, la farándula o el burdel como destinos inexorables en la vida, un mundo, en fin, en el que la sociedad valore a las mujeres por algo más que por su sumisión, mansedumbre y virtudes domésticas.
Cuando despierta se ve amputada físicamente y castrada moralmente, fue bonito mientras duró, pero la sociedad sórdida y represiva que la circundaba se cobró su amarga victoria, obligándola a resignarse al odiado matrimonio y a una vida prosaica en compañía del arrumbado galán.


DON LOPE
Caduco seductor sin escrúpulos, vanidoso, presumido, muy susceptible en cuestiones de honor, ocioso rentista que se jacta de no haber trabajado nunca, anticlerical de salón, clasista, celoso, posesivo, hipócrita, padre, amante o marido según le plazca, tenorio que blasona de conquistas, duelista con muertos a su espalda, crápula disipado, traidor al fin de sus principios, don Lope contiene muchos de los atributos del castizo y carpetovetónico macho español, personaje anacrónico ya en su época, Galdós intenta salvarlo con una mirada compasiva, otorgándole cierta ambivalencia moral, cierta hidalguía quijotesca cifrada en el altruismo y la defensa del débil, generosidad empañada cuando la usa para ajustar cuentas con Tristana, el perjuro, el pillastre redomado y sin conciencia, termina obteniendo su triste victoria: ya tiene a la mujer casada, con la pata quebrada y en casa, convertido en pacífico burgués, olvidadas ya sus ideas radicales y disolventes, acepta el chantaje social y espera la muerte plácidamente. Buñuel fue más justo con él: le hizo morir aterido del frío proveniente de una ventana que había abierto Tristana, ya resabiada y cínica Lady Macbeth.

Un saludo de Alfonso y os recomiento que saqueis el dvd de la peli de la bibio.

Gaeltacht dijo...

"EL BESO DE LA MUJER ARAÑA" me ha parecido un hermoso alegato sobre la naturaleza bisexual y soñadora del ser humano.

Dos hombres aparentemente opuestos y que persiguen sueños diferentes, más o menos utópicos, se conocen en una cárcel y van acercándose en todos los sentidos.

Molina, en prisión por tener relaciones homosexuales con un menor de edad, sueña con sentirse la mujer protagonista y heroína de una historia de amor trágica que ha visto en numerosas películas.

Valentín, un activista de la izquierda, sueña y lucha por una sociedad más justa e igualitaria desde la clandestinidad.

La celda que comparten en la cárcel y el miedo a la tortura es el nexo que los va uniendo de forma natural hasta el punto de que en algunos diálogos que mantienen cuesta identificar quién de los dos habla, sumergiéndote en una grata confusión que te hace ir hacia atrás en el texto.

Los encuentros sexuales espontáneos y el pasaje del beso que le pide Molina a Valentín antes de dejar la cárcel son de una exquisitez y ternura tales que me hicieron sentir en cálida complicidad con ambos.

Sin embargo los papeles se tornan al final y Molina acaba como un héroe que aparentemente colabora con los activistas de Valentín pero que culmina el sueño de su vida al ser el protagonista de una historia de amor con un final trágico.

Recomendaría el libro a cualquier persona con sensibilidad y amor a la lectura pero sobre todo a aquellos que intentan imponernos dogmas incuestionables sobre la heterosexualidad humana y ridiculizan la manifestación de sentimientos entre personas del mismo sexo.

Gaeltacht dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
alfonso dijo...

Manuel Puig es un ejemplo de gran escritor denostado por buena parte de la crítica al que salvó del olvido el triunfo de una película basada en una de sus novelas, película, que, curiosamente, nunca le gustó demasiado. A lo mejor porque sólo se veía a el mismo interpretando a Molina. La novela, claro está, era "El beso de la mujer araña", una obra extraordinaria por muchos motivos:
a) Por establecer de manera cabal que el amor verdadero puede redimir a las personas. Dos seres humanos diametralmente opuestos acaban siendo uno parte del otro, además de la penetración física, hay penetración emocional. Eso que ahora llaman empatía.
b) Por reivindicar la tradición oral del relato, la literatura empezó así, un ser humano narraba y otros escuchaban. ¡Y qué bien cuenta las películas Molinita!
c) Por revalorizar el cine romántico, folletinesco, rutilante de oropeles, de pasiones desgarradas y sacrificios heróicos, por querer entrar en la pantalla como los personajes de "La Rosa Púrpura del Cairo". Por amar al cine sobre todas las cosas como forma vida más allá de la vida, no en vano Tornatore en "Cinema Paradiso" llamó al niño protagonista Totó, el mismo nombre que Puig dio al protagonista de su primera y autobiográfica novela "La traición de Rita Hayworth".
d) Por ser una obra de vanguardia, que se carga de un plumazo al tradicional narrador omnisciente y ensambla en perfecta mixtura distintos géneros
e) Por subvertir los roles tradicionales de la sociedad patriarcal
f) Y por último, y más importante, porque su lectura me emocionó y me convenció de que el talento de Puig lograba siempre convertir su divismo y su mariconería en arte.